Al desnudo

En su libro Antimanual de sexo, Valerie Tasso habla de lo que llama el «Discurso normativo del sexo» y lo define cómo “lo que nos quieren hacer creer que es el sexo, pero que en realidad no es más que una representación moralista de él”. ¿Moralista, nos preguntamos? ¿Todavía se habla de moral en el ultra-moderno siglo XXI? En una sociedad globalizada, en la que el avance por los derechos igualitarios a las uniones y matrimonios del mismo sexo da pasos agigantados, las opciones pro-elección en casos de aborto y la pérdida de un sentido de lo “correcto” o lo “bueno” en términos de prácticas sexuales son lo común, parece un tanto descabellado hablar de moral. Bien, nosotros lo haremos.

Alex es católico y Nelson, evangélico. Antes de que le des al botón regresar y te disgustes (si lo querés hacer, abajo está abierta la sección de comentarios), dános una oportunidad de exponer nuestras premisas. Esta es una declaración arrebatada, aunque nos gustaría pensar que es valiente, de lo que pensamos y, más aún, de lo que creemos respecto al sexo. Si querés verlo así, esta será nuestra línea editorial.

Consideramos prudente hacer esta declaración inicial para que sepás por dónde irá nuestra opinión en temas que con frecuencia desatan controversias como:

  • Planificación y control familiar
  • Educación sexual
  • Abstinencia cómo método antes del matrimonio
  • Relaciones sexuales fuera del contexto matrimonial
  • Homosexualidad
  • Aborto

Sin embargo, estas opiniones no nos impedirán presentar diversos puntos de vista que no necesariamente coincidan con lo que nosotros pensamos y hacemos en nuestras vidas personales. Antes de ocultar información, nuestro objetivo es exponerla y asumimos ese compromiso. Creemos que se puede generar una conversación inteligente lejos del fanatismo y los “cuentos de viejitas”. Por eso dejamos los comentarios abiertos. Cuidaremos que el debate se lleve a cabo en líneas de respeto y esperamos que te animés a participar, opinar y preguntar.